Distinguida Señora:
Espero que en el momento que lea esta carta no sea muy tarde para expresar mi opinión sobre el estado de su vida actual y así intentar de vehemente manera influir en su decisión con respecto a su relación.
Estoy seguro que no me conoce, pero no hay razón para hacer caso omiso a una situación tan delicada; situación que hoy en día muchas mujeres tienen la desgracia de padecer.
Antes que todo, debo comenzar diciendo que el maltrato no es aceptable en ninguna definición de una relación amistosa y amorosa, por lo tanto, no es una etapa por la que las personas que pretenden vivir una vida de amor deba pasar, aunque muchos entienden que si lo es y afirman que es un deber aguantar tales maltratos para mantener lo que ya tienen, un aparente “amor sin sentido”.
Debo decir mi amiga, que resignarse al maltrato es caer en un círculo vicioso, una espiral interminable de desdicha y tristeza, espiral que terminara absorbiendo no solo a ti, sino también a tus vástagos, llevando a tus hijos a maltratar y a tus hijas a ser maltratadas por otra persona que de lo más seguro también fue absorbida por la espiral maldita.
Es tiempo de sacudirte. Comienza a pensar por ti misma y analiza que es lo mejor para tu vida. El mundo piensa solo lo que el mundo se limita a pensar, únicamente conoce aquello que esta contenido dentro de su atmosfera, pero tú, como una persona maravillosa que eres, debes comenzar a pensar más allá. El hecho de que otras personas crean que debas aguantar los maltratos no significa que sea la verdad, solo significa que ellos se han resignado a vivir una vida de fatalidades.
Por mas fatalidades que hayas pasado no quiere decir que fuiste creada para vivir en ellas, si no para pasar por ellas, superarlas y salir victoriosa. No sé qué tan amistosa sea tu punto de vista frente a los temas divinos, pero Dios no pone cargas que no podamos llevar, sin embargo, hay cargas que nosotros mismos solemos atribuirnos, estas si pueden matarnos. La decisión de llevar esa carga adicional es tuya y de nadie más, solo ten en cuenta que si una roca cae sobre un huevo, este último se quiebra.
No quiero despedirme sin antes referirte uno de mis textos favoritos, esperando que de alguna manera u otra, luego de leerlo puedas sopesar las posibilidades y escoger la mejor respuesta:
Proverbios 3:5-6
“Fíate de Jehová de todo corazón y no te apoyes en tu propia prudencia, reconócelo en todos tus caminos y el enderezara tus veredas”.
Muy cordialmente.
Álvaro Samuel Céspedes Ramírez 2011-1228
Espero que en el momento que lea esta carta no sea muy tarde para expresar mi opinión sobre el estado de su vida actual y así intentar de vehemente manera influir en su decisión con respecto a su relación.
Estoy seguro que no me conoce, pero no hay razón para hacer caso omiso a una situación tan delicada; situación que hoy en día muchas mujeres tienen la desgracia de padecer.
Antes que todo, debo comenzar diciendo que el maltrato no es aceptable en ninguna definición de una relación amistosa y amorosa, por lo tanto, no es una etapa por la que las personas que pretenden vivir una vida de amor deba pasar, aunque muchos entienden que si lo es y afirman que es un deber aguantar tales maltratos para mantener lo que ya tienen, un aparente “amor sin sentido”.
Debo decir mi amiga, que resignarse al maltrato es caer en un círculo vicioso, una espiral interminable de desdicha y tristeza, espiral que terminara absorbiendo no solo a ti, sino también a tus vástagos, llevando a tus hijos a maltratar y a tus hijas a ser maltratadas por otra persona que de lo más seguro también fue absorbida por la espiral maldita.
Es tiempo de sacudirte. Comienza a pensar por ti misma y analiza que es lo mejor para tu vida. El mundo piensa solo lo que el mundo se limita a pensar, únicamente conoce aquello que esta contenido dentro de su atmosfera, pero tú, como una persona maravillosa que eres, debes comenzar a pensar más allá. El hecho de que otras personas crean que debas aguantar los maltratos no significa que sea la verdad, solo significa que ellos se han resignado a vivir una vida de fatalidades.
Por mas fatalidades que hayas pasado no quiere decir que fuiste creada para vivir en ellas, si no para pasar por ellas, superarlas y salir victoriosa. No sé qué tan amistosa sea tu punto de vista frente a los temas divinos, pero Dios no pone cargas que no podamos llevar, sin embargo, hay cargas que nosotros mismos solemos atribuirnos, estas si pueden matarnos. La decisión de llevar esa carga adicional es tuya y de nadie más, solo ten en cuenta que si una roca cae sobre un huevo, este último se quiebra.
No quiero despedirme sin antes referirte uno de mis textos favoritos, esperando que de alguna manera u otra, luego de leerlo puedas sopesar las posibilidades y escoger la mejor respuesta:
Proverbios 3:5-6
“Fíate de Jehová de todo corazón y no te apoyes en tu propia prudencia, reconócelo en todos tus caminos y el enderezara tus veredas”.
Muy cordialmente.
Álvaro Samuel Céspedes Ramírez 2011-1228
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada